Guía de materiales
Estrategias de Refrigerante y Entrega: Cómo Elegir, Configurar y Evitar Errores en Mecanizado CNC
Qué es este material o proceso
El refrigerante de mecanizado es un fluido (líquido, emulsión o gas) diseñado para cumplir tres funciones core en procesos de corte de metales: enfriar la zona de corte, lubricar la interfaz entre la herramienta y la pieza, y evacuar las virutas. Para este artículo, nos centramos en tres estrategias de entrega que definen su rendimiento:
- Refrigeración por inundación: El fluido se aplica en volumen abundante alrededor de la zona de corte, sin presión dirigida específica.
- Refrigeración de alta presión: El fluido se impulsa a presiones superiores a 10 bar (hasta 100 bar o más) a través de boquillas dirigidas a la zona de corte.
- Refrigeración por herramienta (o refrigeración interna): El fluido circula por canales internos de la herramienta y se libera directamente en la zona de corte, a través de agujeros en la punta o los filos de corte.
Cada estrategia se diferencia por la capacidad de penetrar en la zona de corte, un espacio reducido entre la herramienta, la pieza y la viruta que suele medir menos de 0,1 mm. Esta penetración es el factor que determina si el refrigerante cumple sus funciones o no.
Cómo se comporta bajo la herramienta
Para entender por qué cada estrategia funciona o falla, primero debemos analizar los fenómenos que ocurren en la zona de corte:
- Calor generado: Hasta el 90% de la energía de corte se convierte en calor, que se concentra en tres zonas: la zona de corte primaria (entre la viruta y la pieza), la zona de corte secundaria (entre la viruta y la cara de desprendimiento de la herramienta) y la zona de corte terciaria (entre la herramienta y la pieza ya mecanizada). En procesos de alta velocidad, la temperatura en la zona de corte puede superar los 1000 °C.
- Fuerzas de corte: Son las fuerzas que la herramienta ejerce sobre la pieza para desprender la viruta. Dependen de la dureza del material, la geometría de la herramienta y las condiciones de corte.
- Formación de virutas: Las virutas se forman al desprender material de la pieza. En materiales dúctiles, las virutas son continuas y pueden adherirse a la herramienta (fenómeno conocido como acumulación de material, o BUE por sus siglas en inglés). En materiales frágiles, las virutas son fragmentadas.
- Desgaste de la herramienta: Los mecanismos de desgaste más comunes son el desgaste por abrasión (partículas duras de la pieza que rayan la herramienta), el desgaste por difusión (átomos de la herramienta que se transfieren a la pieza por la alta temperatura) y el desgaste por fatiga (cambios térmicos repetidos que generan grietas en la herramienta).
El refrigerante modifica estos fenómenos: reduce la temperatura, disminuye la fricción entre la herramienta y la viruta, evita la adhesión de material y ayuda a evacuar las virutas. Sin embargo, su capacidad para hacerlo depende de su capacidad para penetrar en la zona de corte.
Parámetros prácticos
Los parámetros de corte (velocidad de corte, avance, profundidad de corte) y la geometría de la herramienta deben ajustarse según la estrategia de refrigerante elegida. A continuación, se presentan rangos prácticos y las compensaciones asociadas, adaptados a las especificaciones de las máquinas Gree CNC:
Velocidad de corte (Vc)
Es la velocidad lineal de la herramienta respecto a la pieza, medida en metros por minuto (m/min).
- Refrigeración por inundación: Rango: 60-150 m/min para aceros al carbono, 100-200 m/min para aluminio. Compensación: Velocidades más bajas para evitar que el refrigerante se vaporice antes de penetrar en la zona de corte. Para máquinas como la GA-MV856 (velocidad máxima de 12.000 rpm), este rango es fácil de alcanzar.
- Refrigeración de alta presión: Rango: 120-250 m/min para aceros al carbono, 200-350 m/min para aluminio. Compensación: Se requiere una potencia de husillo suficiente para mantener la velocidad de corte sin sobrecargas. Máquinas como la GA-UHD500 (potencia de 37 kW) son adecuadas para estos rangos.
- Refrigeración por herramienta: Rango: 150-300 m/min para aceros al carbono, 250-400 m/min para aluminio. Compensación: La herramienta debe tener canales internos, lo que limita su geometría (por ejemplo, no es posible tener filos muy delgados). Para máquinas de alta velocidad como la GA-DV750 (velocidad máxima de 30.000 rpm), este rango es ideal.
Avance por diente (fz)
Es la distancia que la herramienta avanza por cada diente de corte, medida en milímetros por diente (mm/diente).
- Refrigeración por inundación: Rango: 0,1-0,3 mm/diente para aceros al carbono, 0,2-0,5 mm/diente para aluminio. Compensación: Avances más bajos para reducir la generación de calor.
- Refrigeración de alta presión: Rango: 0,2-0,4 mm/diente para aceros al carbono, 0,3-0,6 mm/diente para aluminio. Compensación: Avances más altos pueden generar virutas más gruesas, que requieren una evacuación eficaz.
- Refrigeración por herramienta: Rango: 0,25-0,45 mm/diente para aceros al carbono, 0,35-0,7 mm/diente para aluminio. Compensación: Avances más altos pueden aumentar la fuerza de corte, por lo que se requiere una rigidez suficiente de la máquina y la herramienta.
Geometría de la herramienta
- Refrigeración por inundación: Se recomiendan herramientas con ángulos de desprendimiento positivos (para reducir la fricción) y ranuras amplias para la evacuación de virutas.
- Refrigeración de alta presión: Se recomiendan boquillas de diámetro pequeño (1-3 mm) dirigidas directamente a la zona de corte. La presión debe ajustarse según el material: 10-30 bar para aluminio, 30-60 bar para aceros al carbono.
- Refrigeración por herramienta: Se requieren herramientas con canales internos. El diámetro de los agujeros de salida debe ser de 0,5-2 mm. Para máquinas como la GA-FA500 (husillo de 20 kW), la presión de refrigeración interna suele ser de 20-40 bar.
Qué sale mal
Los fallos en las estrategias de refrigeración suelen manifestarse en problemas de calidad de la pieza, desgaste excesivo de la herramienta o paradas de la máquina. A continuación, se presentan los modos de fallo más comunes, cómo reconocerlos y cómo solucionarlos:
Fallo 1: Desgaste excesivo de la herramienta
- Cómo reconocerlo: La herramienta se desgasta en menos de la mitad del tiempo esperado. Se observa desgaste en la cara de desprendimiento o en la cara de corte.
- Causa: El refrigerante no penetra en la zona de corte, por lo que no reduce la temperatura ni la fricción.
- Solución:
- Para refrigeración por inundación: Aumentar el caudal de fluido, dirigir las boquillas más cerca de la zona de corte o cambiar a una estrategia de refrigeración de alta presión.
- Para refrigeración de alta presión: Aumentar la presión del fluido o ajustar la dirección de las boquillas.
- Para refrigeración por herramienta: Verificar que los canales internos de la herramienta no estén obstruidos o aumentar la presión de refrigeración.
Fallo 2: Acumulación de material (BUE)
- Cómo reconocerlo: Se observa material adherido a la punta de la herramienta. La calidad de la superficie de la pieza es mala, con rayas o marcas.
- Causa: El refrigerante no lubrica la interfaz entre la herramienta y la viruta, por lo que el material se adhiere a la herramienta.
- Solución:
- Para refrigeración por inundación: Cambiar a un refrigerante con mayor capacidad lubricante o aumentar la velocidad de corte.
- Para refrigeración de alta presión: Aumentar la presión del fluido para mejorar la lubricación.
- Para refrigeración por herramienta: Verificar que los agujeros de salida del fluido no estén obstruidos.
Fallo 3: Virutas largas y enredadas
- Cómo reconocerlo: Las virutas son continuas y se enredan alrededor de la herramienta o la pieza. Pueden generar paradas de la máquina o dañar la superficie de la pieza.
- Causa: El refrigerante no evacúa las virutas de la zona de corte.
- Solución:
- Para refrigeración por inundación: Aumentar el caudal de fluido o cambiar la posición de las boquillas para dirigir el fluido hacia la evacuación de virutas.
- Para refrigeración de alta presión: Aumentar la presión del fluido para romper las virutas y evacuarlas.
- Para refrigeración por herramienta: Ajustar la presión de refrigeración para romper las virutas.
Fallo 4: Calidad de superficie deficiente
- Cómo reconocerlo: La superficie de la pieza tiene rayas, marcas o rugosidad superior a la especificada.
- Causa: El refrigerante no reduce la temperatura ni la fricción, lo que genera desgaste de la herramienta o acumulación de material.
- Solución: Ajustar la estrategia de refrigeración según las causas de desgaste o acumulación de material.
Limitaciones honestas
Ninguna estrategia de refrigeración es adecuada para todas las aplicaciones. A continuación, se presentan las limitaciones de cada una:
Refrigeración por inundación
- Limitaciones: No penetra en la zona de corte en procesos de alta velocidad o con herramientas de pequeño diámetro. No es eficaz para materiales de alta dureza (superior a 45 HRC) o para procesos de corte profundo.
- Compensaciones: Es la estrategia más económica y sencilla de implementar. Es adecuada para procesos de baja velocidad o para materiales blandos.
Refrigeración de alta presión
- Limitaciones: Requiere una bomba de alta presión y boquillas especiales, lo que aumenta el costo de implementación. Puede generar niebla de refrigerante, lo que requiere sistemas de extracción. No es eficaz para herramientas de pequeño diámetro (inferior a 6 mm), ya que las boquillas no se pueden dirigir lo suficientemente cerca de la zona de corte.
- Compensaciones: Es más eficaz que la refrigeración por inundación en procesos de alta velocidad o para materiales de alta dureza.
Refrigeración por herramienta
- Limitaciones: Requiere herramientas con canales internos, lo que aumenta el costo de las herramientas. No es posible para herramientas de geometría compleja o de pequeño diámetro (inferior a 3 mm). Requiere un sistema de refrigeración interna del husillo, lo que aumenta el costo de la máquina. Por ejemplo, máquinas como la GA-MV856 no tienen husillos con refrigeración interna, por lo que no se puede implementar esta estrategia.
- Compensaciones: Es la estrategia más eficaz para procesos de alta velocidad, corte profundo o materiales de alta dureza.
Tabla de parámetros y solución de problemas
| Estrategia de refrigerante |
Parámetros de corte (acero al carbono) |
Parámetros de corte (aluminio) |
Modo de fallo común |
Solución |
| Inundación |
Vc: 60-150 m/min, fz: 0,1-0,3 mm/diente |
Vc: 100-200 m/min, fz: 0,2-0,5 mm/diente |
Desgaste excesivo de la herramienta |
Aumentar caudal de fluido o cambiar a alta presión |
| Alta presión |
Vc: 120-250 m/min, fz: 0,2-0,4 mm/diente |
Vc: 200-350 m/min, fz: 0,3-0,6 mm/diente |
Niebla de refrigerante |
Instalar sistema de extracción |
| Por herramienta |
Vc: 150-300 m/min, fz: 0,25-0,45 mm/diente |
Vc: 250-400 m/min, fz: 0,35-0,7 mm/diente |
Obstrucción de canales internos |
Limpiar canales de la herramienta o aumentar presión |
Lista de verificación práctica para configurar el trabajo
- Definir el material de la pieza: Determinar la dureza y la ductilidad del material para elegir la estrategia de refrigerante adecuada.
- Elegir la estrategia de refrigerante:
- Para materiales blandos (aluminio, cobre) y procesos de baja velocidad: Refrigeración por inundación.
- Para materiales de dureza media (aceros al carbono) y procesos de alta velocidad: Refrigeración de alta presión.
- Para materiales de alta dureza (superior a 45 HRC) o corte profundo: Refrigeración por herramienta.
- Verificar las especificaciones de la máquina:
- Para refrigeración por herramienta: Verificar que la máquina tenga un husillo con refrigeración interna (por ejemplo, GA-DV750, GA-FA500).
- Para refrigeración de alta presión: Verificar que la máquina pueda soportar la presión requerida.
- Ajustar los parámetros de corte: Adaptar la velocidad de corte, el avance y la profundidad de corte según la estrategia de refrigerante elegida.
- Configurar el sistema de refrigerante:
- Para inundación: Ajustar el caudal y la dirección de las boquillas.
- Para alta presión: Ajustar la presión y la dirección de las boquillas.
- Por herramienta: Verificar que los canales internos de la herramienta no estén obstruidos.
- Realizar una prueba de corte: Verificar el desgaste de la herramienta, la calidad de la superficie y la evacuación de virutas. Ajustar los parámetros si es necesario.
Preguntas frecuentes
¿Qué estrategia de refrigerante es mejor para el mecanizado de titanio?
La refrigeración por herramienta es la más adecuada para el titanio, ya que este material genera mucho calor y tiene una alta tendencia a la adhesión. La refrigeración por herramienta penetra directamente en la zona de corte, reduciendo la temperatura y la fricción. Si no es posible usar refrigeración por herramienta, la refrigeración de alta presión (60-80 bar) es una alternativa.
¿Puedo usar refrigeración por herramienta en una máquina que no tiene husillo con refrigeración interna?
No, la refrigeración por herramienta requiere que el fluido circule por el husillo y los canales internos de la herramienta. Máquinas como la GA-MV856 no tienen esta capacidad, por lo que no se puede implementar esta estrategia.
¿Qué presión debo usar para la refrigeración de alta presión?
La presión depende del material y el proceso: 10-30 bar para aluminio, 30-60 bar para aceros al carbono, 60-100 bar para titanio o aceros de alta dureza. Es importante ajustar la presión para evitar generar niebla de refrigerante o dañar la herramienta.
¿La refrigeración por inundación es siempre menos eficaz que las otras estrategias?
No, en procesos de baja velocidad o para materiales blandos, la refrigeración por inundación puede ser suficiente. Además, es la estrategia más económica y sencilla de implementar. Por ejemplo, en el mecanizado de aluminio con velocidades de corte inferiores a 150 m/min, la refrigeración por inundación suele dar resultados satisfactorios.
¿Qué problemas puedo tener si uso una estrategia de refrigeración no adecuada para mi proceso?
Los problemas más comunes son desgaste excesivo de la herramienta (que aumenta los costos de producción), calidad de superficie deficiente (que genera piezas rechazadas) y paradas de la máquina por virutas enredadas (que reducen la productividad). En casos extremos, puede generar daños en la máquina o en la pieza.
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